¿Quiénes somos?

MUSOL es una organización social con radio de acción en la cuidad Potosí, Bolivia. El equipo bajo la dirección de la Lic. Paulina Ibeth Garabito Ovando apoya más de 500 mujeres y niños. En cooperación con INTERSOL (Asociación para Formentar la Solidaridad Internacional), grupos solidarios, empresas y personas privadas, MUSOL realiza programas sostenibles y a su vez recibe asistencia de estudiantes y profesionales formando un eje de solidaridad internacional.

Actividades y Estrategias

Solidaridad y Cooperación Profunda con Viudas de Trabajadores Mineros, Esposas de Peones de la Minería, Niños, Niñas y Mujeres Jóvenes, Mujeres Palliris y Guardabocaminas:

  • Fortalecimiento de sus organizaciones sociales
  • Asistencia en gestión del conocimiento y defensa de sus derechos laborales y humanos
  • Disminuir la desigualdad de oportunidades a través de la calificación de mano de obra
  • Promover acciones de iniciativas económicas a la autogestión a través de la capacitación, formación y asesoramiento en aspectos técnicos-productivos, de comercialización y gestión
  • Centros Infantiles Integrales y Programa de Becas Universitarias para los hijos jóvenes
  • Posibilitar el acceso a servicios de salud y psicología
  • Aportar con actividades de investigación, comunicación, relaciones publicas, difusión y/o denuncia

Misión y Visión

Contribuir a la construcción de procesos alternativos de desarrollo tendientes a disminuir la pobreza y desigualdad de los sectores más vulnerables y excluidos que genera la minería en el departamento de Potosí. Una sociedad que genere mejores condiciones de vida en las familias de las Mujeres Mineras del departamento Potosí, a partir de una cultura de respeto a sus derechos humanos y laborales, posibilitando la superación de sus carencias con la inserción de políticas sociales y económicas a favor del sector, y lucha por una distribución equitativa de la riqueza que genera la Minería.

¿Por qué?

La explotación del Cerro Rico de Potosí continua, el saqueo y los exportaciones también han determinado la fatalidad de la pobreza. Hay una cultura de la muerte, de saqueo y de machismo. 30 cooperativas explotan el cerro, alrededor de 15.000 mineros (socios y peones) trabajan muy esforzadamente día a día en interior mina. En general ni las condiciones del trabajo en interior mina, ni lo protección del medio ambiente son importantes. Las mujeres y sus hijos afectados son objeto de olvido e indiferencia.